La Bitácora de Emma

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LA CULTURA DEL SINGLE

Posted by emmarosa en agosto 21, 2009

Con el pasar de los años no solo cambian los tiempos sino también el significado de muchas palabras.

Yo recuerdo que allá por el siglo pasado, en mis años mozos, llamábamos singles a los discos de vinilo que tenían una o dos canciones por cada cara, pero ahora los famosos discos han pasado ya a la historia, en cambio la palabra ha sobrevivido y sigue bien vivita y coleando.

Pero ya no suena a música. Ahora un single es una persona que vive sola. No importa que sea soltera, separada, divorciada o viuda. El único requisito para denominarse así es que viva sola.

Y claro, como cada vez hay más, aquí en España, son un bocadito muy dulce y apetitoso para que muchas empresas no sintieran la tentación de hincarle el diente a semejante colectivo. Tal es así que empezaron a brotar, cual margaritas en primavera, todo tipo de negocios, agencias, locales, comercios y un largo etc., que se dedican a ofrecerles sus especiales servicios exponiendo ideas y proponiendo toda clase de actividades desde viajes hasta restaurantes y bares de copas donde se practica, por un módico precio, lo que ellos llaman el “speed dating”, que viene a ser algo así como tener, no una cita a ciegas con una persona, sino con un montón de ellas, una tras otra y que duran unos cinco minutos “per cápita”. Por lo visto se pueden tener hasta ocho o diez charlas seguidas en la misma noche. Yo no sé si sería muy útil en estos casos llevar una libretita e ir apuntando características propias de cada uno o una que conoces, algo así como una chuleta para recordar después como era cada cual y cada quien, porque me da a mí que al día siguiente vas a tener tal barullo en la cabeza de caras, nombres y estilos, que no sabrás muy bien si el que te interesa a ti es el de la camisa negra, el de los ojos azules o aquel tan mono de los ricitos en el pelo.

Y además de todo eso, hay viajes para singles solos, con niños, mayores de 45 años o menores de 45. Viajes románticos, vacaciones aventureras con actividades de lo más variopintas, cruceros, estancias en paradores, casas rurales, hoteles o castillos donde se pueden reunir un grupo de gente desconocida y jugar a ser detectives teniendo que adivinar quien es el virtual asesino del crimen virtual que se cometió en plena noche por los alrededores.

A los eventos, bailes, citas culturales y otro largo etcétera hay que sumarle el negocio que se están montando las empresas de alimentación y precocinados sacando al mercado envases y productos con toda clase alimentos “en pequeño” o de una ración, para singles, claro, desde lentejas o garbanzos en paquetes de medio kilo, que casi cuestan lo mismo que el kilo entero, a mini tortillas, mini ensaladas, mini botellitas de vino y muchos mini envases de muchas mini cosas.

Y no se puede terminar sin aludir al auge que están experimentando las agencias matrimoniales y/o de contacto y como no, de las redes sociales que pululan por internet, cual moscas a la miel, en espera y a la caza de los singles solitarios que se sienten solos y buscan compañía, aunque sea virtual.

En fin, que a partir de ahora, si usted es soltero, separado, divorciado o viudo, ya no hace falta que indique su condición sino simplemente diga: “Soy un single”, que eso es muy moderno y suena muy divertido y hasta tiene cierto toque de misterio y glamour.

Al paso que vamos y teniendo en cuenta como cambian los tiempos ¿llegará el día en que veamos en los papeles oficiales escrita la palabra “single” como una alternativa más?

Emma Rosa Rodríguez

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Una respuesta to “LA CULTURA DEL SINGLE”

  1. José María Llinás Díaz said

    No sé si ponerte algo profundo y trascendente sobre “el solo” (odio el intrusismo del inglés cuando no aporta nada) o sencillamente reir para no deprimirnos. “El solo” no piensa. Está demasiado ocupado para ello. Podríamos decir que se limita a vender su tiempo (trabajar) a cambio de dinero que luego empleará en que los demás le distraigan. En el fondo ser single es ser un triste. El caracter latino es enminentemente social, el individuo se realiza en el grupo. La soledad por tanto no es algo deseado sino una consecuencia del ritmo de vida y del culto al dinero. Eso nos hace egoístas, impacientes, intolerantes e infelices.
    Salvo casos excepcionales nadie elige estar solo. Simplemete se queda solo por diferentes motivos.
    ¿Ser single es moderno?. Creo que estamos perdiendo el rumbo y la capacidad de relacionarnos.

    Ya ta. Yo no quiero ser un single y al que me lo llame le doy una colleja que no será moderna pero duele lo mismo que si lo fuera ajajajaj.

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